El idioma
El negocio real se cierra en hebreo. A través de intermediarios se pierde matiz, se pierde tiempo y se pierde posición negociadora. En nuestro equipo el hebreo es lengua de trabajo, no una traducción contratada.
Especialización
Es el mercado que mejor conocemos y uno de los que menos empresas españolas trabajan con solvencia. No por falta de oportunidad, sino porque presenta dos barreras de entrada que la mayoría de exportadores no sabe cómo franquear.
El negocio real se cierra en hebreo. A través de intermediarios se pierde matiz, se pierde tiempo y se pierde posición negociadora. En nuestro equipo el hebreo es lengua de trabajo, no una traducción contratada.
En alimentación, sin certificado no hay acceso al canal. Es un proceso que afecta a ingredientes, proveedores, maquinaria y procedimientos de planta, y conviene plantearlo antes de sentarse con ningún comprador, no después.
Se parece más a un proyecto de producción que a un trámite administrativo. A grandes rasgos, el recorrido es este:
Revisión de la formulación completa y del origen de cada ingrediente, incluidos aditivos y auxiliares tecnológicos.
Verificación de los proveedores de esos ingredientes, que a su vez deben poder acreditar su propio estatus.
Análisis de la línea de producción: qué más se fabrica en esa maquinaria y qué protocolos de limpieza se aplican entre lotes.
Auditoría de planta por parte de la agencia certificadora e implantación de los procedimientos que determine.
Emisión del certificado y renovación periódica.
Nuestro papel es prepararle para esa auditoría, ejercer de puente con la agencia certificadora y evitar que descubra un problema de formulación cuando ya tiene un pedido comprometido.
Con la ficha técnica y la lista de ingredientes podemos darle una primera lectura de viabilidad kosher y de encaje en el mercado.